lunes, 16 de diciembre de 2019

Casado propone de nuevo facilitar la gobernabilidad del país, a través de once pactos de Estado, que suponen una “puerta abierta a la estabilidad de España”


Esta mañana el candidato socialista a la Presidencia del Gobierno, Pedro Sánchez, se reunió durante cuarenta minutos con el líder del PP, Pablo Casado, en el Congreso, después de ignorarle durante más de un mes, tras el 10 de noviembre

El candidato a la presidencia pidió al presidente del PP la abstención de su formación, y a la portavoz de Ciudadanos le reclamó un voto favorable de sus diez diputados. Estas son las únicas alternativas para que Sánchez no tenga que depender de ERC ni en la investidura ni en la legislatura.

Finalizada la reunión compareció Casado en rueda de prensa y dio estos titulares:

Denunció que Sánchez solo quiere al PP como “coartada” en su investidura, mientras espera el “certificado desde la cárcel” para rubricar el acuerdo que libremente eligió, excluyendo al principal partido de la oposición.

Criticó que la única oferta que le trasladó Sánchez, después de haberle preguntado hasta en cinco ocasiones, sea pedir su abstención para facilitar un Gobierno con Iglesias de vicepresidente, lo que sería “letal para España”. “Para este viaje, no hacían falta alforjas”, afirmó.

Vio a Sánchez “atrapado y en un callejón sin salida”, que unió su destino a Podemos y le ha planteado no depender de ERC, proponiendo distintas opciones que puedan dar estabilidad a España.

Advirtió en referencia al independentismo que “al tigre no se le puede cabalgar y no se va a hacer vegetariano” y avanzó que al final “devorará” al PSOE. “No nos pueden pedir que entremos en la jaula porque eso sería lo peor que le podría pasar a España”.

Subrayó que el PP no puede ser el partido que blanquee el pacto del PSOE con Podemos y lamentó que siga instalado en el “no es no” a cualquier alternativa que no pase por la formación que lidera Pablo Iglesias.

Aseguró que nadie en España entendería que el PP facilitase un Gobierno con Unidas Podemos, ya que sería como pedirle a Sánchez que facilitase un Gobierno del PP con VOX en la vicepresidencia.

Explicó que Sánchez tiene más alternativas, que pasan por un Gobierno en solitario con los apoyos de Podemos y Ciudadanos, o la misma fórmula con los de las izquierdas y los regionalistas, y la posible abstención de C’S.

Propuso de nuevo facilitar la gobernabilidad del país, a través de once pactos de Estado, que suponen una “puerta abierta a la estabilidad de España”.

Consideró a Sánchez heredero de la tradición de un PSOE que ya gobernó en varias ocasiones con ERC, con quien ya se presentó en coaliciones y que aboga por la interlocución con partidos independentistas.