De Guindos: "No conozco mejor forma de reducir el paro que crear empleo y crecimiento económico"

Ayer escuchaba en la Comisión de Economía del Congreso, al ministro de Economía y Competitividad, Luis de Guindos que informaba sibre los principales elementos del programa de estabilidad y del plan nacional de reformas que el Gobierno está elaborando para que después de su aprobación en Consejo de Ministros sea remitido a Bruselas, antes de fin de mes. Hoy después de releer su importante intervención destaco aquí algunos de los párrafos de mayor importancia.  

" Empezaré, como decía anteriormente, con el contexto internacional. Como saben, el año 2016, este ejercicio, ha comenzado con mayor preocupación por la economía mundial al constatarse una ralentización de su crecimiento en un contexto de mayor incertidumbre y volatilidad financiera. El Fondo Monetario Internacional la semana pasada ha vuelto a recortar el crecimiento mundial, situándolo en el 3,2% este año y en el 3,5% en 2017. Vemos, pues, que el crecimiento sigue siendo decepcionante".

"Paso ahora a referirme al conjunto de la zona euro, donde la recuperación prosigue, aunque a un ritmo todavía muy moderado. El Fondo Monetario pronostica un crecimiento del 1,5% para este año y del 1,6% para el siguiente, cifras algo inferiores a las que estimaba el pasado enero. Son pronósticos relativamente parecidos a los que presentó el Banco Central Europeo hace pocas fechas. Lo que parece claro es que, aunque no podemos hablar propiamente de crisis, el crecimiento de la zona euro sigue siendo bastante débil, sobre todo si tenemos en cuenta los fuertes vientos de cola que vienen la actividad, como la caída del precio del petróleo, las medidas adoptadas por el Banco Central o la depreciación que venía registrando el euro. A esto se añaden riesgos geopolíticos importantes, como la amenaza terrorista, la crisis de los refugiados, el no en el reciente referéndum de Holanda al Tratado Comercial de la Unión con Ucrania, Grecia o la posibilidad del Brexit. Está claro, pues, que en Europa tenemos que seguir trabajando en este sentido y la estrategia de política económica a aplicar es clara. El Banco Central Europeo está cumpliendo su papel, pero no podemos olvidar que la política monetaria tiene límites evidentes. La política fiscal tiene actualmente un tono neutro y a través del Plan Juncker se han puesto en marcha actuaciones para estimular la inversión en Europa. Hay que avanzar en la implementación de las reformas estructurales, unas reformas -insisto- que son claves dada la baja productividad y el crecimiento que les he mencionado. Por último, debemos continuar mejorando nuestro marco de gobernanza económica. Durante la crisis se ha progresado mucho, pero todavía hay camino por recorrer. Tenemos que completar la unión bancaria y avanzar en la integración europea".

Señorías, paso ya a referirme a la situación de la economía española. Como saben, la economía de nuestro país cerró el pasado ejercicio con datos positivos, muy positivos. La recuperación, que se inició a mediados de 2013, se intensificó a lo largo de 2015 con un avance del PIB en el conjunto del año de un 3,2%, es decir, más del doble de lo que creció la zona euro. El dinamismo se mantuvo en el último trimestre del año, lo que ha permitido iniciar el año 2016 con una velocidad de crucero próxima al 3,5%. Este crecimiento ha sido además muy intenso en empleo. Los datos de la EPA del último trimestre de 2015 muestran que solo el año pasado se crearon más de medio millón de puestos de trabajo y que casi un tercio del total de los puestos de trabajo que se crearon en Europa correspondían a España".

En lo que se refiere a este año, 2016, como es lógico, nuestra economía no es ajena, no es inmune al deterioro del entorno internacional que les acabo de describir. Sin embargo, su impacto está siendo mitigado gracias a la inercia con la que se ha iniciado este ejercicio. Así, los datos conocidos hasta la fecha apuntan a una leve ralentización respecto al fuerte ritmo de crecimiento que tuvimos en la segunda parte del año pasado, principalmente debido a un menor ritmo de avance de algunas partidas de la demanda interna y al peor comportamiento de los mercados externos. El mercado de trabajo continúa su evolución positiva. Aunque la EPA no se conocerá hasta finales de abril, los datos de afiliaciones a la Seguridad Social muestran que el crecimiento del empleo en el primer trimestre se mantuvo sólido, a tasas interanuales del 3%, solo dos décimas menos que en el último trimestre del ejercicio pasado. La moderación es más visible en los indicadores adelantados y de confianza pese a que, en general, siguen en niveles bastante más altos que en la zona euro. Esta evolución está en línea con las previsiones de crecimiento del Banco de España, que sitúa el avance trimestral del PIB, de enero a marzo, en el 0,7%, es decir, solo una décima menos que lo que tuvimos a finales del año pasado. De esta forma, a pesar de la ralentización de la mundial, nuestra economía apenas ha perdido fuelle y prolonga su senda expansiva. Esto es así, señorías, gracias a las reformas estructurales que se han implementado en los últimos años. Este dinamismo también es coherente con los pronósticos de los principales organismos internacionales. El Fondo Monetario Internacional sitúa el crecimiento de España en el 2,6% este año y en el 2,3% el próximo en las previsiones que acaba de publicar. Esto supone un recorte marginal de nuestra previsión para este ejercicio. Sin embargo, el comportamiento diferencial favorable respecto a nuestros socios se acentúa. De hecho, el fondo nos sitúa como la economía que más crecerá en 2016 de entre todas las grandes avanzadas, incluyendo las grandes de la zona euro. Esta ligera desaceleración de la actividad observada en los primeros meses del año va a tener su reflejo en las previsiones macroeconómicas que se van a incluir en el programa de estabilidad".

El escenario macroeconómico en el que estamos trabajando incluirá una previsión de crecimiento del 2,7% para el año 2016 y del 2,4% para el año 2017".

La expansión de la actividad se apoyará en la demanda interna, que prolongará su dinamismo en los próximos años, aunque acusando una cierta moderación a lo largo del periodo. El sector exterior jugará un papel clave en este escenario, con una reducción progresiva de su contribución negativa al crecimiento. Las exportaciones mantendrán su tono con tasas de crecimiento reales próximas al 5% en todo el periodo. El sólido avance de nuestras ventas al exterior viene impulsado por las importantes ganancias de competitividad acumuladas a pesar de la desaceleración de la economía mundial.

En cuanto al mercado de trabajo, continuará creándose empleo a tasas elevadas. En términos EPA, se espera que este año y el próximo se creen alrededor de 900.000 puestos de trabajo y simultáneamente el paro se reducirá en aproximadamente 1 millón de personas. Esto permitirá situar la tasa de paro a finales del año 2017 por debajo del 18% de la población activa. La cuenta corriente mantendrá un saldo superavitario los dos próximos años y la economía española presentará una capacidad de financiación frente al resto del mundo superior al 2% del PIB. Señorías, este es un elemento fundamental para poder seguir avanzando en la reducción de nuestro endeudamiento exterior neto, una de nuestras principales vulnerabilidades".

En lo que se refiere a la inflación, su evolución se ha visto influida por la caída del precio del petróleo, pero se espera que repunte progresivamente y vuelva a tasas positivas el año próximo".

Paso ahora a detallarles la parte fiscal del programa de estabilidad, es decir, el Plan presupuestario de las administraciones públicas para 2016 y 2017 incluyendo las sendas de déficit y deuda pública. Esto hace necesario partir, en primer lugar, del cierre del año pasado. Como ya les informó el ministro de Hacienda en su reciente comparecencia, el conjunto de las administraciones públicas cerraron con un déficit del 5% del PIB. Con ello, el déficit se redujo en ocho décimas con respecto al ejercicio anterior, 2014, pero se supera el objetivo establecido, que era del 4,2%. No podemos considerar este resultado aisladamente, sino que hay que valorarlo en el contexto más amplio de la evolución fiscal de los últimos cuatro años, y claramente el importante esfuerzo de consolidación fiscal realizado está fuera de toda duda. El déficit ha pasado del 9,3% del PIB, en 2011, al 5% el año pasado, lo que supone una reducción de más de cuatro puntos del PIB. La reducción del déficit es además especialmente relevante, si tenemos en consideración que tanto el año 2012 como el año 2013 fueron años de recesión".

Paso ahora a referirme a la senda de déficit. Como saben, el objetivo fijado para este año 2016 era de un déficit del 2,8% del producto; así se establecía en la recomendación dirigida a España en 2013 en el marco del procedimiento de déficit excesivo y en nuestro programa de estabilidad del año pasado. Sin embargo, cumplir con dicho objetivo requería de un ajuste presupuestario muy intenso. Partimos de un déficit público del 5% del PIB y, por tanto, el ajuste requerido para alcanzar este objetivo sería aproximadamente de dos puntos del PIB, si excluimos gastos no recurrentes e imprevistos. Semejante esfuerzo podría tener un impacto muy negativo para nuestro crecimiento, señorías. Por este motivo, en el programa de estabilidad se incluye una nueva senda presupuestaria en la que se aplaza en un año la reducción del déficit, por debajo del umbral del 3% del PIB, hasta el año 2017".

Los objetivos de déficit se establecen ahora en el 3,6% del producto para este año y del 2,9% el que viene, en vez de los anteriores déficits del 2,8% y el 1,4% del PIB. La reducción del déficit de este año, hasta llegar al 3,6%, va a ser posible gracias a los siguentes factores. En primer lugar, la aportación del ciclo económico, es decir, la reducción del déficit que se va a producir como consecuencia del crecimiento económico y del juego de los estabilizadores automáticos. En segundo lugar, el recorte del gasto de la Administración central en 2.000 millones de euros, anunciado el viernes pasado por el Consejo de Ministros. En tercer lugar, las medidas para cumplir con la recomendación autónoma que nos dirigió la Comisión Europea a principios de marzo. Estas ocho décimas adicionales de déficit para este año respecto al objetivo inicial se distribuirán entre el Estado y las diferentes comunidades autónomas".

Por lo que respecta al año próximo, al año 2017, la nueva senda exige una reducción de déficit de 0,7 puntos del PIB, en vez de los 1,4 puntos que exigía la anterior senda. Esto se explica en parte por el menor crecimiento previsto para este año. Pero fundamentalmente, y en coherencia con un Gobierno en funciones, no se incluyen medidas para reducir el déficit público. Es decir, toda la reducción del déficit para el año próximo proviene del ciclo económico, dado que el programa se ha elaborado bajo la hipótesis de escenario de política constante".

"Señorías, de lo que tenemos que ser conscientes es de que la reducción del déficit es ineludible; no porque estemos obligados por los procedimientos comunitarios, sino porque nuestra deuda pública ha alcanzado niveles muy elevados. El factor positivo es que en el año 2015, por primera vez desde el inicio de la crisis, la deuda pública ha reducido su peso en el producto y se prevé que la reducción continúe de forma moderada en los próximos años. Además, como anuncié hace unos días, las necesidades de emisión neta para el año 2016 se han reducido respecto a las proyecciones iniciales. Estas necesidades se sitúan ahora en 40.000 millones de euros, 5.000 millones menos de lo que esperábamos en enero. Lo importante es que nuestras necesidades netas hoy son menos de la mitad de las que existían en 2012, donde alcanzaron prácticamente los 100.000 millones de euros".

" Señorías, tal y como recordaba al principio de mi intervención, junto con el programa de estabilidad, debemos remitir a Bruselas el Plan nacional de reformas; es una de las obligaciones que España tiene como miembro de la Unión Europea en el marco de la coordinación de las políticas económicas. Como saben, en los planes nacionales de reformas los países dan cuenta de las reformas adoptadas para cumplir con las recomendaciones que se les dirigen en el marco del semestre europeo. Asimismo, informan de sus planes de reforma, que tienen que estar alineados con las prioridades acordadas en el entorno europeo. En el caso de España, la naturaleza del Gobierno en funciones conlleva la imposibilidad de desarrollar tales planes. Por tanto, el documento que presentaremos se centrará en dar cuenta de las reformas adoptadas durante el pasado año, 2015, para cumplir con las recomendaciones específicas que se lanzaron a España. Un aspecto importante que vamos a incluir en el programa de estabilidad son las medidas en respuesta a la recomendación autónoma de la Comisión. El ministro de Hacienda ya les informó en su reciente comparecencia de qué supone una recomendación autónoma. A través de ella la Comisión nos ha instado a poner en marcha los mecanismos preventivos y correctivos previstos en la Ley orgánica de Estabilidad Presupuestaria para controlar las desviaciones del déficit de las comunidades autónomas".

"Las medidas que hemos adoptado son ya conocidas. Las comunidades incumplidoras en 2015 deberán aprobar un acuerdo de no disponibilidad y adoptar medidas de reducción de gasto. A las comunidades con mayores y más reiterados incumplimientos de su periodo medio de pago a proveedores se les han retenido por primera vez recursos de los sistemas de financiación de las autonomías, para que el Estado pague directamente a estos proveedores a los cuales no se les paga, y asimismo, las regiones adheridas al Fondo de liquidez autonómica 2016 estarán bajo una condicionalidad reforzada. Por otro lado, se adoptan medidas adicionales para reforzar el marco institucional presupuestario, aumentando la transparencia y garantizando la participación activa de la autoridad independiente de responsabilidad fiscal en la adopción de las medidas de corrección".

En el turno de réplica el ministro Luis de Guindos, entre otras cosas dijo.
           
" España tiene un problema de déficit público, tenemos un déficit público superior a la media europea. Este año vamos a estar en el 3,6% -que he comentado hoy aquí- y la media europea va a estar por debajo del 2, y ya tenemos una deuda pública muy elevada. El problema fundamental es que teníamos un déficit público que en el año 2010 estaba en el 11% y en el año 2011 estaba en el 9,3%."

" Nosotros nos encontramos un déficit público del 9,3% y lo vamos a dejar este año en el 3,6% y el año pasado en el 5%."

" Tuvimos recesión en los años 2012 y 2013 y tuvimos recuperación los años 2014 y 2015, y al final el neto es que hemos recuperado algo de producto en relación con lo que teníamos el año 2011, pero muy poco, alrededor de un punto. Hemos reducido cuatro puntos y pico de déficit público con su peso en el PIB con un incremento del PIB del 1%. Es decir, España ha realizado un ajuste importantísimo de déficit público y se refleja en nuestro ratio de deuda pública/PIB."

" Cuando más en riesgo ha estado en la historia reciente de España el Estado del bienestar -ese Estado del bienestar que todos defendemos, yo creo que aquí hay un contrato social con diferentes matices, pero existe- ha sido en el año 2011 y en el año 2012. Cuando en el año 2012 el Tesoro público español tenía que levantar 270.000 millones de euros y en las subastas, en vez de entrarnos 5.000 ó 6.000, que era lo que necesitábamos, nos entraban 1.000 a duras penas, fue cuando más en riesgo estuvo el Estado del bienestar en nuestro país. Nosotros necesitábamos esa financiación para pagar las pensiones, la educación y la sanidad."

"Lo que le puedo decir es que en el año 2011 España tenía una recesión del 2%, destruía empleo a un ritmo de 600.000 puestos de trabajo, nadie se creía las cuentas de la banca española, había una especie de nexo vicioso entre el Tesoro español y la situación de los bancos españoles y este país, vuelvo a repetir, tenía un problema de competitividad y un déficit público de más del 9%. Hoy la realidad es que este país ha crecido a ejercicio cerrado por encima del 3% , ha creado más de medio millón de puestos de trabajo, tiene un superávit externo próximo al 2% del PIB y tiene un déficit público que ha sido del 5% y este año va a continuar reduciéndose hacia el 3,6%, con una inflación negativa. Esa es la realidad. Después podremos tener todos los matices, y por supuesto que todavía tenemos una tasa de paro del 20%, pero yo no conozco mejor forma de reducir el paro que crear empleo y crecimiento económico. No sé otra. Quien se crea que sin crecimiento económico y creación de empleo se puede mantener el Estado del bienestar se equivoca, por mucha deuda pública que compre el Banco Central Europeo".

" Le he comentado anteriormente el tema del empleo, la temporalidad es un problema. Seguimos teniendo un 25% de asalariados –que es la forma correcta de medirlo- con contrato temporal. Estamos a más del doble del porcentaje en Europa. En España puede haber características específicas y tal pero eso es absolutamente injustificable. Además, como decía, cuando hay una situación de caída del ciclo inmediatamente nos encontramos con que el ajuste que ocurría en España típico era el ajuste de echar al temporal que normalmente además coincidía con un joven, por cuestiones evidentes y de mero contexto temporal. Permítame que le diga que la Comisión Europea ha dicho que la reforma laboral en España ha ahorrado la destrucción de 400.000 puestos de trabajo -porque ustedes me han sacado muchas cosas que dice la Comisión Europea, evidentemente la Comisión Europea evidentemente te saca los colores y lo acepto- usted podrá decir que son temporales y precarios, pero lo que le digo es que eso lo ha ahorrado. Como para mí la principal fuente de pobreza, vuelvo a decirle, es el desempleo creo que la propia reforma laboral vía empleo ha ayudado a aliviar la pobreza en nuestro país. Tiempo parcial versus tiempo completo. Los últimos datos de asalariados que tenemos indican que la mayoría de empleo ha sido a tiempo completo. De los 525.000, 500.000 son a tiempo completo y 25.000 son a tiempo parcial. La parcialidad no es una solución general pero sí hay colectivos específicos a los que le puede venir bien, a estudiantes, etcétera".

Y concluyó afirmando que:
           
Si  nosotros conseguimos estabilidad política y se consigue una agenda correcta de política económica no tengan ustedes la más mínima duda de que los resultados del año pasado se pueden mantener en el tiempo y que más antes que después saldríamos definitivamente de la crisis".


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