Ángel Gabilondo, en su intervención desde la tribuna señaló que hay problemas como las dilaciones judiciales; las homologaciones de las titulaciones de los estudios extranjeros; las listas de espera sanitarias; la atención al ciudadano a través de citas previas; los retrasos en los expedientes de nacionalidad, o la falta de personal sanitario en los centros penitenciarios que persisten en el tiempo.
El Defensor del Pueblo finalizó su intervención en el Pleno del Congreso lamentando que “la mala administración, o el abuso de poder, o la corrupción desalientan a los ciudadanos. Así como la desconsideración para con las decisiones judiciales o la anticipación ante ellas”.
En este sentido, Ángel Gabilondo ha puso en valor el Informe anual de la institución asegurando que “no es aséptico, está imbuido de la coyuntura actual reflejada a través de las quejas de aquellos ciudadanos que, a pesar del desasosiego y de situaciones difíciles, confían en las instituciones, y en este caso en el Defensor del Pueblo, para hallar respuestas con las que paliar situaciones injustas o inapropiadas”.