jueves, 16 de abril de 2026

El Gobierno posterga el último tramo de la línea de alta velocidad porque no ahorra tiempo de viaje. Transportes da por primera vez las razones del retraso de la licitación de parte del trazado de la variante de Ourense

 


Publica hoy el diario “La Voz de Galicia” una información  firmada por Pablo González titulada “El Gobierno posterga el último tramo de la línea de alta velocidad porque no ahorra tiempo de viaje” y subtitulada “Transportes da por primera vez las razones del retraso de la licitación de parte del trazado de la variante de Ourense”

Se hace eco de la respuesta dada el 9 de abril por el Gobierno a los diputados ourensanos del Partido Popular:

Dice así:

“Todo empezó porque en los planos para la reforma integral de la estación de Ourense, cuya finalización está prevista para el 2030, no aparecía la entrada de la variante exterior de Ourense en vía doble. Este hecho hizo saltar todas las alarmas, pero, en aquel momento, tanto el Ministerio de Transportes como el ADIF no daban razones de peso para explicar por qué las obras habían comenzado en el 2022 entre Taboadela y Seixalbo, y el resto del trazado permanecía en unos trámites administrativos que se eternizaban bajo la consigna de que los proyectos estaban en revisión.

Parecía claro que se iban a terminar los tramos en obras —los trabajos están muy avanzados— y que los últimos siete kilómetros y medio de la línea de alta velocidad a Galicia se acometerían a partir del 2030, dejando que la línea de alta velocidad Galicia-Madrid termine en vía única y en una curva de radio similar a la de Angrois.

Tras esta estrategia evasiva y poco transparente del Gobierno, ahora empieza a mostrar sus cartas a los gallegos. En una respuesta parlamentaria a diputados ourensanos del PP, que preguntaron precisamente por este contexto y por la posibilidad de que este tramo de la variante exterior no se construya nunca y solo se opte por duplicar la sinuosa línea antigua, el Ejecutivo insiste en que esta sección entre Seixalbo y la estación ourensana sigue en estado de planificación, «para proceder a la preparación de la documentación para la licitación de la actualización de los proyectos».

Pero aporta algo más que clarifica cuál es la intención del ADIF y de Transportes, hasta ahora parapetada tras la revisión de los proyectos constructivos. «Este tramo no aporta ahorro de tiempo de viaje, se planteó por condicionantes ajenos a la explotación ferroviaria», aseguran en referencia a las repercusiones urbanísticas de eliminar el trazado ferroviario que divide en dos Ourense.

 «Como consecuencia —añaden—, deben acometerse en primer lugar los tramos entre Taboadela y Seixalbo, ya que las obras del resto no aportan ninguna mejora a la explotación ferroviaria respec to a tiempos de recorrido». Eso sí, admiten que el trazado en vía doble hasta la terminal ferroviaria «sí supone una mejora en la fiabilidad de las circulaciones al eliminar el tramo en vía única»

No obstante, ni la falta de fiabilidad —un tren averiado en es te tramo cortaría la línea entre Galicia y Madrid, como ya su cedió varias veces— ni las curvas del recorrido parece que sea un acicate tan potente como el ahorro de tiempo de viaje, pues ni siquiera se dan fechas para la licitación de las reformas de los proyectos, ni mucho menos para la licitación de las obras”