Hoy, durante la
reunión plenaria del PP en el Congreso y en el Senado, Alberto Nuñez Feijóo por
cuestiones de actualidad, se refirió a la regularización masiva de inmigrantes
irregulares que se ha aprobado hoy en el Consejo de Ministros.
Y dijo: “Es aquí, en el
Congreso, donde debería sustanciarse el debate sobre la regularización, y no en
un Consejo de Ministros con el presidente viajando por China y tratando de que
se deje de hablar del colapso al que ha llevado a su propio país y de la agenda
judicial de su familia. Igual que es aquí donde debería estar aclarando si
tiene previsto alterar las alianzas de España en el exterior de alguna forma.
Estamos absolutamente
en contra de la regularización masiva e irresponsable de un millón de
inmigrantes irregulares. España no puede convertirse en el país donde romper
las normas sea más rentable que cumplirlas. Esto no solo lo cree el grupo
mayoritario de las Cámaras, lo que se está haciendo va contra las Cortes
Generales, porque lo hemos votado aquí y ellos han perdido la votación.
Nosotros la hemos ganado.
Va en contra de las
comunidades autónomas y los ayuntamientos, a las que nadie ha preguntado.
Va contra Europa
porque va en contra del Pacto de Migración y Asilo, defendido por la mayoría
del Parlamento Europeo.
Y, lo peor de todo,
va contra la mayoría de los españoles. Porque somos los españoles los que
tenemos derecho a controlar quién entra en nuestro país y en qué condiciones se
vive en nuestro país.
Nuestro modelo
migratorio es conocido.
Defendemos firmemente
que España tenga una política migratoria legal, ordenada y compatible con la
legislación Europea. Que proteja a quienes han llegado a España y, por
supuesto, que proteja a los españoles. No solo vamos a decir que estamos en
contra de la regularización, vamos a explicar por qué, aunque me temo que los
ciudadanos lo sufrirán en sus propias carnes más pronto que tarde.
No compartimos esta
regularización de más de un millón de inmigrantes irregulares por cuatro
razones: porque es inhumana, porque es injusta, porque es insegura y porque es
insostenible.
Estamos en contra
porque no es humanitaria. Alienta a las mafias y se traslada el
mensaje de que España es un chollo para las mafias porque pueden hacer su
trabajo con éxito, dado que aquí podrá entrar cualquiera. Nuestro modelo es
otro. Antes de cualquier regularización, hay que reformar las vías legales de
acceso, reforzar el control de nuestras frontera, mejorar la tasa de retornos y
actuar en origen contra el tráfico de seres humanos y las redes de tráfico de
personas.
Segundo. No es
justa porque perjudica a quien cumple, a quien trabaja y a quien cotiza, a
quien aporta, al que ha entrado de forma legal. Perjudica a los inmigrantes
que vinieron de manera legal a España y que están aportando y cumpliendo
nuestras leyes. Nuestro modelo es otro. La regularización no puede ser un
premio por el mero paso del tiempo, sino por una integración real. Y la integración
real se mide en trabajo, en conocimiento del idioma, en integración acreditada
y en ausencia fehaciente de antecedentes penales y policiales.
En tercer lugar, es
insegura. No hay control suficiente, no hay condiciones suficientes, no hay
exigencias suficientes. No se sabe ni a cuántas personas afecta.
Oficialmente, a 500.000. En privado lo suben a 800.000 y la Policía, que sí que
sabe, lo sube por encima del millón de personas. Nuestro modelo es otro. Un
Gobierno responsable regulariza con control y los papeles de la residencia
legal en España no se regalan a nadie.
Y, por último, estamos
en contra porque es insostenible. Porque todo esto se está haciendo sin
memoria económica, sin ningún tipo de previsión de coste. La sanidad, la
educación, los servicios sociales, la vivienda, las políticas de empleo. Todo
esto va a sufrir una fuerte demanda adicional sin ningún tipo de financiación,
sin planificación, y sin que nadie haya explicado quién se va a hacer cargo.
Por tanto, serán los ayuntamientos y serán las comunidades autónomas que no han
sido ni consultados ni oídos. Insisto, nuestro modelo es otro. El estado de
bienestar se protege por encima de todo, no se sobrecarga de manera
irresponsable sin medir las consecuencias”.