viernes, 29 de diciembre de 2023

El Ministerio de Transportes aprobó ayer provisionalmente el proyecto del tramo de la Variante de Ourense desde Quintela hasta A Casilla - El PP alerta de que el primer tramo de este vial está parado desde hace 15 meses

Ayer publicaba en este Blog una entrada haciendo mi valoración sobre la decisión del Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible de aprobar provisionalmente el proyecto de construcción del segundo tramo de la variante de Ourense: “Autovía A-56, Lugo – Ourense. Variante de Ourense. Tramo: Enlace de Quintela con la N-120 en su PK aprox 572+000 – Enlace de Casilla con la N-525 en su PK 241+200”.  

http://www.celsodelgado.gal/2023/12/difunde-hoy-el-ministerio-de.html

Los medios de comunicación se hacen eco de mi valoración al respecto de este anuncio:


Así publica hoy el diario "La Región" una información del periodista Isaac Cruz titulada “Luz verde al segundo tramo de la circunvalación norte” y subtitulada “El Gobierno aprueba el proyecto de construcción mientras las obras del primero siguen paralizadas”.

Dice así: “El Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible aprobó provisionalmente el proyecto de construcción del segundo tramo de la circunvalación norte. Se trata del segmento entre Quintela y el enlace de Casilla, que comunicará la N-120 y las N-525 a través de dos túneles -uno por sentido- en Eiroás. La longitud del tramo alcanza los 3,1 kilómetros.

El presupuesto base de licitación asciende a 164,07 millones de euros, IVA incluido. El presupuesto de ejecución material (el coste de las obras en sí mismas) supone 113,95 millones, de los que los túneles de Eiroás se comerán más de la mitad. Su construcción requerirá 65,11 millones. Tendrán tres carriles por sentido y una longitud de unos 850 metros. A este paso subterráneo se suman dos falsos túneles en ambos extremos, una pérgola para el ferrocarril y tres pasos superiores.

De construirse este tramo, quedarían unidas la N-120 en la salida hacia Vigo y el viaducto de Velle, permitiendo acceder a la N-120 en dirección Monforte. Esto aliviaría el tráfico del centro de la ciudad, en especial en la avenida Ribeira Sacra, la actual vía de comunicación entre ambos puntos. En todo caso, aún queda papeleo, ya que solo se trata de la aprobación provisional.

El candidato socialista a la Xunta, José Ramón Gómez Besteiro, abrazó la noticia y reivindicó que lleva “o selo dos socialistas”. Mientras tanto acusó a la administración autonómica actual de poner  problemas “ós que traemos investimentos a Galicia”.

OBRAS INEXISTENTES

El tramo forma parte de la autovía A-56 entre Ourense y Lugo, de la que solo se ha construido el segmento San Martiño-A Barrela. El resto de tramos están estancados en la redacción del proyecto o, directamente, paralizados en los cajones ministeriales.

Solo uno está, teóricamente, en obras: el otro tramo de la circunvalación norte, Eirasvedras-Quintela, que enlaza el proyecto aprobado hoy con el acceso norte de la A-52. En septiembre de 2022, la entonces secretaria de Estado de Infraestructuras, Isabel Pardo de Vera, colocó la primera piedra de este primer tramo de la circunvalación. Sin embargo, los trabajos apenas han avanzado y ni siquiera son visibles sobre el terreno. Las obras deberían concluir en 2025, pero están congeladas.

Celso Delgado, diputado popular en el Congreso, dijo que la aprobación del segundo tramo le produce “satisfacción”, aunque recordó que “en 2019, el Gobierno había manifestado que este trámite estaba muy avanzado”. Por ello, afea que se dé a conocer “en vísperas de unas elecciones”.

Delgado también clamó contra la parálisis del primer tramo: “Las obras están absolutamente paradas. No se ha movido un solo metro cúbico, no hay ninguna estructura, no hay caseta de obras...”.

El Gobierno justificó los retrasos en el Congreso argumentando que “se está tramitando el desvío de todos los servicios afectados al tratarse de una obra en medio urbano”. Aún no se observan movimientos y no hay rastro de los desmontes y viaductos de la autovía.”


También hoy el diario “Faro de Vigo”, edición de Ourense publica una información titulada “El último tramo de la variante norte de la A-56 Ourense-Lugo costará 164 millones de euros” y subtitulada “El Ministerio de Transportes aprobó ayer provisionalmente el proyecto de esta fase, desde Quintela y N-120 hasta A Casilla con la N-525 - El PP alerta de que el primer tramo de este vial está parado desde hace 15 meses

Dice así:

“El Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible ha aprobado provisionalmente el proyecto de construcción del segundo tramo de la variante de Ourense de la autovía A-56 a Lugo. Este nuevo tramo enlazará el cruce de Quintela con la N-120 hasta la intersección de A Casilla con la Nacional 525, un tramo vial con una longitud de algo más de 3 kilómetros y un presupuesto base de licitación de 164.071.522 euros. El proyecto, según el ministerio, debe de ser sometido “próximamente” a información pública e informes técnicos de organismos y titulares de servicios afectados, y para ello será publicado en el Boletín Oficial del Estado (BOE). El tramo objeto de la actuación se encuentra enmarcado en Ourense.

El diputado del PP en el Congreso Celso Delgado advertía ayer que aunque les produce “satisfacción” que se hable ya de la aprobación provisional de este proyecto tan demandado, ya en 2019 el Gobierno central había anunciado “que estaba todo muy adelantado, que solo estaba pendiente de una auditoría de seguridad viaria y que se aprobaría este trámite rápido”, recuerda.

Son “cuatro años de retraso”, indica el diputado, que ve “indignante que digan que el primer tramo de la variante norte está en obras, cuando lo cierto es que el primer tramo entre Eirasvedras y Quintela lleva 15 meses parado, desde que se puso el primer hito y allí no hay ni materiales ni caseta de obra”, indica Celso Delgado. Incluso “reconocieron a nuestra pregunta, que solo habían invertido el 8% de los 2 millones de euros presupuestados para e ese primer tramo Eirasvedras-Quintela durante 2022”, advierte el diputado popular.

Segundo tramo de la variante

En todo caso la finalidad de este nuevo tramo Quintela-A Casilla, aprobado provisionalmente, incluido en la futura autovía A-56 Lugo-Ourense, tendrá una vía de dos calzadas separadas con dos carriles por sentido. La longitud de la actuación es de 3,1, kilómetros, con carriles de algo más de 3 metros de anchura, salvo en sección de túneles, donde habrá tres carriles de 3,5 metros de ancho. El tramo cuenta con el túnel en Eiroás, con una longitud de cerca de 900 metros y dos falsos túneles en sus extremos.

Besteiro elogia el sello “socialista” de estas obras y el PP su carácter “electoralista”

El diputado por Lugo y presidente de la Comisión de Transportes, José Ramón Gómez Besteiro, reivindicó el “sello socialista” que llevan dos novedades con respecto a la movilidad de Ourense y que tienen que ver con el anuncio de la aprobación provisional del segundo tramo de la variante de Ourense y la publicación en el BOE de la licitación de la rehabilitación del edificio de la estación de tren de San Francisco en la capital de As Burgas.

Además, sentenció que, mientras tanto, “Rueda pone problemas a los que traemos inversiones a Galicia”, sentenció el que es además candidato del PSOE a la Xunta.

Por su parte, el diputado del PP Celso Delgado solo ve el sello “electoralista” en el momento elegido para anunciar el trámite de estas obras, que es solo una “aprobación provisional de un proyecto que lleva mucho retraso”.


Además el diario “La Voz de Galicia” edición de Ourense publica una información titulada “Aprobado provisionalmente el segundo tramo de la variante norte de Ourense”.

Dice así: “El Ministerio de Transportes informó este jueves de la aprobación provisional del segundo tramo de la variante norte, entre Quintela y A Casilla, donde el vial conectará con la carretera Nacional 525. El primero, entre Eirasvedras y Quintela está formalmente en obras desde el año 2022, aunque con escasos avances. Con respecto a la aprobación anunciada ayer, del tramo Quintela-A Casilla, que tendrá un recorrido de 3,1 kilómetros, el presupuesto estimado es de 164 millones de euros.

El candidato del PSdeG a la Xunta, José Ramón Gómez Besteiro, celebró este avance y también la licitación de las obras del centro de regulación del tráfico ferroviario en San Francisco. Celso Delgado, del PP, censuró por su parte el «monumental retraso» del tramo provisionalmente aprobado ayer en la variante norte y recordó la parálisis del de Eirasvedras-Quintela. Además, la formación popular criticó la demora en las obras prometidas en los pasos de Ramón Puga y Tarascón."