En proceso de fijar los objetivos y los plazos para un eventual proyecto de euro digital


Como dejé  constancia  en una entrada de este blog, el pasado 19 de mayo el Gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos compareció ante la Comisión de Asuntos Económicos y Transformación Digital al objeto de presentar el Informe Anual 2020 del Banco de España.

Hoy releo su intervención y me detengo en la parte que hace referencia a que los bancos centrales y los supervisores financieros también deben adaptarse a las nuevas tecnologías.

Hernández dijo que “en el Eurosistema estamos en el proceso de fijar los objetivos y los plazos para un eventual proyecto de euro digital, que se concibe como una herramienta para estimular la innovación y actuar como catalizador de la competitividad y del crecimiento. Asimismo, constituiría un apoyo para salvaguardar nuestra soberanía monetaria y podría, además, incrementar el papel exterior de nuestra divisa y, por extensión, la capacidad de influencia más allá de nuestras fronteras. Es un enfoque ambicioso que obliga a abordar su diseño con una mentalidad abierta, al tiempo que se adoptan las cautelas necesarias para garantizar que todas las dimensiones relevantes (como las relativas a la estabilidad financiera, la política monetaria o la configuración y el papel de la industria financiera) se tienen en cuenta adecuadamente.”


Y deseando profundizar en el tema del euro digital, consulto hoy la web del Banco de España que el 2 de octubre del pasado año daba cuenta en una nota de que “El Banco Central Europeo (BCE) publica hoy un informe exhaustivo sobre la posible emisión de un euro digital, elaborado por el Grupo de Trabajo de Alto Nivel sobre Dinero Digital de Banco Central y aprobado por el Consejo de Gobierno.


Un euro digital sería una forma electrónica de dinero de banco central que todos los ciudadanos y empresas podrían utilizar —como los billetes, pero en formato digital— para realizar sus pagos diarios de manera rápida, fácil y segura. Sería un complemento del efectivo, no un sustituto. El Eurosistema continuará emitiendo efectivo en cualquier caso.


«El euro pertenece a los europeos y nuestra misión es salvaguardarlo», declaró Christine Lagarde, presidenta del BCE. «Los europeos eligen cada vez más los medios digitales para gastar, ahorrar e invertir. Nuestro papel es garantizar la confianza en el dinero, lo que significa asegurar que el euro sea adecuado para la era digital. Debemos estar preparados para emitir un euro digital si fuera necesario».


El grupo de trabajo del Eurosistema, en el que participan expertos del BCE y de los 19 bancos centrales nacionales de la zona del euro, ha identificado posibles escenarios que requerirían la emisión de un euro digital. Entre ellos se cuentan un aumento de la demanda de pagos electrónicos en la zona del euro que reclamaría un medio de pago europeo digital libre de riesgo, un descenso significativo del uso del efectivo como medio de pago en la zona del euro, la creación de medios de pago privados a escala mundial que podrían generar problemas regulatorios y representar riesgos para la estabilidad financiera y la protección del consumidor, y un uso generalizado de dinero digital de banco central emitido por bancos centrales extranjeros«


La tecnología y la innovación están cambiando la forma en que consumimos, trabajamos y nos relacionamos con los demás», manifestó Fabio Panetta, miembro del Comité Ejecutivo del BCE y presidente del grupo de trabajo. «Un euro digital respaldaría el avance de Europa hacia la innovación continua, y contribuiría a su soberanía financiera y a reforzar el papel internacional del euro».


Un euro digital protegería el bien público que el euro constituye para los ciudadanos: acceso sin coste a un medio de pago sencillo, aceptado universalmente, fiable y libre de riesgo. 


También presenta retos, aunque el Eurosistema puede darles respuesta aplicando estrategias adecuadas en su diseño.


El Consejo de Gobierno no ha adoptado aún una decisión sobre la introducción de un euro digital.


El Eurosistema mantendrá contactos frecuentes con los ciudadanos, el mundo académico, el sector financiero y las autoridades públicas para valorar en detalle sus necesidades, así como los beneficios y los retos que esperan de la emisión de un euro digital. El 12 de octubre se iniciará una consulta pública.


Además comenzará en paralelo una fase de experimentación, sin perjuicio de la decisión final” 


Este vídeo del Banco de España, ayuda a entender de forma simple el objetivo que se persigue y los retos y desafíos que presenta.


https://www.bde.es/bde/es/secciones/prensa/infointeres/es--un-euro-digital/video--preparandose-para-el-futuro--el-euro-digital.html



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