In memoriam de Celsa Rodríguez Porto, viuda de Guillermo Collarte López


Ayer falleció en Ourense a los 92 años Doña Celsa Rodríguez Porto. Una mujer buena, fuerte, trabajadora, inteligente y además una gran madre y abuela.

Era la viuda del empresario de la construcción Don Guillermo Collarte López, que fue además uno de los promotores fundadores de la Confederación de Empresarios de Ourense.

Guillermo era una persona muy conocida en Ourense y muy a su pesar esa popularidad creció a consecuencia de su desaparición el 5 de octubre de 1999 en Valença do Minho, a tan sólo dos kilómetros de la frontera española.  Tenía 71 años y una salud precaria 

A raíz de este lamentable suceso, mi relación de amistad con la familia Collarte aumentó, especialmente con su hija Berta que admirablemente y con un tesón digno de encomio lideró una verdadera "cruzada" para tratar de que las autoridades policiales lusas y españolas investigaran y consiguieran esclarecer lo sucedido y así tratar de llegar a conocer el paradero de su padre y ya pasado un tiempo a intentar descubrir sus restos.

Gracias a esta ejemplar hija, se abrieron diligencias judiciales en Portugal y en España contra los sospechosos, y se promovieron investigacionesi. El caso Collarte, trascendió por los medios de comunicación a toda España y Portugal.

Un momento clave fue el juicio que comenzó el 15 de noviembre de 2010 en el Tribunal de Vaença do Minho, y que fue seguido contra cuatro imputados. Un juicio que tuvo seis sesiones y que duró más de dos meses y que seguí en directo acompañando a Doña Celsa, a Berta y a otros miembros de su familia, así como apoyando al buen abogado vigués Gustavo García, hoy desgraciadamente fallecido. Esta foto publicada en el diario Atántico así lo testimonia.


El 28 de febrero el Tribunal dictó una sentencia absolutoria para los cuatro imputados, por considerar que no disponían de elementos seguros de lo que le ocurrió a Guillermo Collarte y que a falta de evidencias "la duda se resolvía a a favor de los imputados"

Sin embargo el Tribunal resaltó el hecho de que en 2009 dos de los absueltos fueran condenados en firme en España por amenazas telefónicas a Berta Collarte. Por cierto unas amenazas de que "si no se pagaba una cantidad de dinero le pasaría lo mismo que a su padre"

Con esta enorme pena y tristeza de no volver a ver a su marido y de que no se hubiera podido impartir justicia, ha vivido veinte años más Doña Celsa y su familia.

A todos ellos, hoy en que ha sido enterrada en su localidad natal de A Veiga, les transmito mi más sentido pésame y todo mi cariño a sus hijos, Berta, Guillermo y Luis y a toda su familia.

Descanse en paz.

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