Una parodia de moción de censura

Desde las nueve de la mañana escucho en el hemiciclo del Congreso de los Diputados, las intervenciones del debate de la moción de censura que conlleva la presentación de candidato de Pablo Iglesias
 
Después de la intervención de Irene Montero, subió a la tribuna el presidente del gobierno Mariano Rajoy.

De su discurso destacó las siguientes frases:

"La señora firmante de la moción de censura, a la que acabamos de escuchar, no tiene razón ni en el fondo ni en la forma: ni en las excusas que alega ni en el uso improcedente y caprichoso que hace de la moción de censura. 
 
Quiero dejar sentado de antemano que le asiste un derecho legítimo en su iniciativa. Lo reconozco. Otra cosa es que, a mi parecer, haga un uso inadecuado de ese derecho"
 
"Se presenta una moción de censura, pero, sin duda para no inquietarnos, se nos advierte de que no va en serio, que no se pretende cambiar de gobierno, que no es más que un gesto, un juego, un desahogo político-sentimental... 
 
Es decir: estamos ante una moción para derribar al gobierno, que no derribará al gobierno; una moción que atiende al deber moral y cívico, dicen ustedes, de sacar de las instituciones al Partido Popular, pero que se conforma con no sacarlo; una iniciativa indispensable para salvar a España, pero que acepta dejarlo todo tal y como estaba."
 
"Es obvio que lo que ustedes buscan con su iniciativa tiene poco que ver con la moción de censura y, si me apura, nada con esta Cámara. Aquí entra en juego la tercera sorpresa. 
 
Olvidemos que la moción careciera de candidato y dejemos a un lado que no puede salir adelante. 
 
La siguiente sorpresa nace porque se presenta una moción de censura a un gobierno que no tiene más que siete meses de vida, ¡siete meses, Señorías!, durante los cuales, no ha tenido tiempo material de llevar a buen término las tropelías que ustedes nos atribuyen. De hecho, dada su condición de minoría, ni siquiera hemos podido actuar en solitario. 
 
Señora Montero, con toda franqueza he de decirle que tanto su intervención como el farragoso escrito con el que han argumentado la petición de este debate es la mejor prueba de lo atinado de aquella sentencia de Quevedo: “El exceso es el veneno de la razón”. 
 
"En suma, Señorías, estamos ante una moción sorprendente que se anunció sin candidato, que renuncia a sus objetivos y que censura a un gobierno recién nacido. Una parodia de censura, una moción de fogueo que no se sabe si es contra el Gobierno, contra el Partido Popular, contra otros partidos, contra el universo mundo o contra todos a la vez."
 
" Su primera justificación se refiere a la corrupción, un asunto lo suficientemente grave como para que ustedes lo banalicen con sus excesos y exageraciones. Señoría, no olviden el viejo el refrán castellano: “exagerar y mentir por el mismo camino suelen ir”. 
 
No les negaré que en el Partido Popular, como en otras fuerzas políticas, ha habido casos de corrupción, algunos muy graves, y que todos juntos contribuyen a crear una falsa imagen de corrupción muy extendida. 
 
Tampoco les negaré que los escándalos por corrupción en los que aparecen implicadas personas que en su día militaron en el Partido Popular, son causa de preocupación para los españoles. Y para el PP. Y para mí también. 
 
Pero no permita usted que sus maliciosos deseos le engañen. Una cosa es que existan casos de corrupción de los que la opinión pública se preocupa y las instituciones se ocupan. "
 
"Lo más tranquilizador de sus acusaciones, Señoría, es que son falsas. Los miembros de este gobierno que usted censura—aquí presentes todos ellos—, no son corruptos ni se puede afirmar que lo sean, salvo con ánimo de calumniar. Son tan honrados como lo pueda ser usted, a quien presupongo honradísima. 
Por mi parte, usted lo sabe, tengo las manos limpias y una gestión transparente"
 
"En el Partido Popular ha habido corruptos, sí, pero el Partido Popular que cuenta con ochocientos mil afiliados, no es un partido corrupto, lamento disgustarle. Y es por eso, Señoría, por lo que los electores nos renuevan su confianza una vez tras otra. Yo mismo, modestamente, he ganado las tres últimas elecciones generales en España. Y no deberían ustedes olvidar que en junio del pasado año mientras ustedes perdían algo más de un millón de votos, nosotros recibimos la confianza de 800.000 españoles más. Se ve que “la gente”, en cuyo nombre hablan ustedes habitualmente, no contempla el mundo con las mismas gafas que sus señorías. 
 
Añado: en España hay personas corruptas, demasiadas, pero España no es un país corrupto. Usted debería conocer la diferencia. Yo se la explico. Primero: La corrupción en España no es la regla, sino la excepción. Segundo: la corrupción en España no se consiente: se persigue. En los países corrompidos, y ustedes conocen muy bien algunos, ocurre todo lo contrario: la corrupción es la regla y no se persigue. 
 
De que aquí se persigue a los corruptos no necesito pruebas. Los hechos bastan. Los casos de corrupción que tanto le regodean no afloran por casualidad, Señoría, ni contra los deseos del Gobierno."
 
"En España hay corruptos, sí, pero tan dañinos como ellos pueden ser los que transforman cada insinuación en acusaciones vehementes, y dan por bueno, seguro y probado todo lo que se publica; los que se erigen en jueces para condenar sin pruebas; los que se dejan arrastrar por una prisa incontenible y prefieren no esperar a que se conozca la verdad, tal vez porque les inquieta el riesgo de que la verdad no les guste o no les convenga... A usted, por ejemplo, no le interesa ninguna verdad si no sirve para atacar al Partido Popular. 
 
Afortunadamente, por mucho que la pinte de negro, la España que los demócratas construimos en 1978, es un Estado de Derecho, en el que impera, y queremos que impere, el principal fundamento de la Justicia que, como todo el mundo sabe, es el «principio de la presunción de inocencia». "

Rajoy señaló que, tras cinco años de recesión, la economía española lleva cuatro ejercicios creciendo al 3%, un dato que sitúa a España "a la cabeza de los grandes países del euro", ya que duplica la media europea.

Según explicó, este crecimiento económico se traduce en empleo y en un aumento de las afiliaciones a la Seguridad Social. Desde 2014, se generan medio millón de puestos de trabajo cada año y las altas en la Seguridad Social alcanzan mes a mes nuevos récords.

Rajoy destacó también que se han reducido los hogares con todos sus miembros en paro, los desempleados de larga duración y los jóvenes que buscan empleo. Paralelamente, "el número de mujeres afiliadas a la Seguridad Social ha alcanzado la mayor cifra de nuestra historia".


Mariano Rajoy también defendió la capacidad del Gobierno tanto para dialogar como para alcanzar acuerdos políticos: "Estamos dialogando sobre pensiones, sobre la reforma educativa, sobre la violencia de género, sobre la financiación de partidos políticos. Hemos pactado el bono social en el sistema eléctrico para los usuarios más vulnerables, la subida del salario mínimo profesional o el techo de gasto".

Recordó, asimismo, que los Presupuestos Generales del Estado para 2017 fueron aprobados en el Congreso "gracias a un pacto entre siete partidos".


Por lo que se refiere a "la convivencia entre los territorios del Estado", el presidente Rajoy ha apuntado que el pasado enero se celebró "con éxito" la Conferencia de Presidentes Autonómicos y, además, se ha comenzado a negociar la reforma del sistema de financiación autonómica.

En definitiva, ha añadido Rajoy, "hay diálogo y hay acuerdos que permiten la gobernabilidad y la estabilidad del país".


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