Ayer 19 de julio en una entrevista en la
Cadena Ser, preguntado sobre el traspaso de la AP-9 a Galicia, el ministro de
Hacienda, Arcadi España, afeó a la Xunta su rechazo a la oferta que hace el
Gobierno.
Manifestó que “la intención del gobierno de Alfonso Rueda es recibir una competencia con un lacito y que no le cueste nada para ponerse una medalla mientras que todo lo demás lo hagan otros”.
“No puede pretenderse que se pague todo de la caja común de todos los españoles. Si uno quiere una competencia tiene que asumirla con responsabilidad”
Y añadió que “los gobiernos autonómicos deben hacerse cargo
de las competencias que consiguen por medio de su presupuesto, sus recursos y
sus políticas pues lo contrario es buscar excusas”
Hoy lunes 20 de julio, al término de la reunión semanal del Consello, el presidente de la Xunta, Alfonso Rueda replicó las anteriores declaraciones insistiendo en que Galicia no está reclamando un trato de favor, sino unas condiciones que permitan asumir la gestión de la infraestructura sin poner en riesgo las cuentas autonómicas. “La transferencia debe llegar con una financiación suficiente y no aceptaré un acuerdo que suponga una carga económica para la Comunidad”.
Dijo que no aceptará la competencia sino es a “coste cero” y ha cargó contra el ministro de Hacienda, Arcadi España, por decir que el Gobierno gallego debe usar “su presupuesto, sus recursos y sus políticas” para gestionar la infraestructura. Rueda ha aseguró que incluso si Feijóo llega al Ejecutivo central, él mantendrá su posición al respecto.
Estamos hablando de una competencia que pide el Parlamento por unanimidad", argumentó Rueda, afirmando que las palabras del ministro deben responder "a un lapsus" salvo que por "lacito" entienda que la Xunta reclama un traspaso al que acompañe la "suficiente financiación". "Voy a repetir lo que digo siempre. No queremos más que nadie, pero tampoco menos. Nosotros queremos el lacito que les pone a las competencias que traspasa a Cataluña o a País Vasco, por ejemplo" sentenció.
Afirmó
que el texto pactado entre PSOE, BNG y SUMAR no respecta esos acuerdos. Y dijo
que “el ministro deja quedar en mal lugar a los partidos de la oposición, que
dicen que la transferencia viene con la financiación perfecta”
