Publica
hoy el diario “La Región” una información de Francisco. J. Gil titulada “El
Gobierno decidió en 2021 no ejecutar la variante exterior del AVE en Ourense” y
subtitulada “El Gobierno había decidido en 2021 no terminar la
variante en Ourense. Entre los argumentos que maneja están su elevado coste y
el reducido tiempo que ahorra en cada viaje, de esta forma condena a Ourense al
trazado actual y a un cuello de botella en Taboadela”
Dice así:
"Las respuestas ofrecidas el pasado 9 de abril por parte del Gobierno a los diputados ourensanos del Grupo Popular, que llevan años preguntando por el futuro de los casi ocho kilómetros y medio que faltan por licitar de la línea de alta velocidad, confirman lo que, en la práctica, ya estaba sentenciado desde julio de 2021 cuando fueron licitados los dos primeros tramos hasta la conexión con la vía vieja de Zamora en Seixalbo y se guardó en el cajón el tercero, de 834 metros de longitud, que no solo estaba listo para su licitación, sino que ésta ya se había anunciado en el Diario Oficial de la Unión Europea en 2019, junto con los que ahora están en obras.
El Gobierno justificó relegar cualquier iniciativa encaminada a dar solución a los tramos pendientes ante los diputados ourensanos, afirmando que lo que falta por construir de la variante se había planteado “por condicionantes ajenos a la explotación ferroviaria”. Una respuesta tan peregrina que solo se explica por la falta de argumentos verosímiles que puedan fundamentar su decisión. Como lo es el hecho de que señalen que “no aporta ninguna mejora a la explotación ferroviaria respecto a tiempos de recorrido”, cuando desde que entró en servicio la línea de alta velocidad a Galicia, el tramo Taboadela-Ourense se convirtió en un auténtico cuello de botella que ha causado no pocos incidentes que derivaron en retrasos significativos en las circulaciones ferroviarias.
El trazado de alta velocidad hasta la estación de Ourense fue decidido por el gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, siendo ministro de Fomento José Blanco, con doble vía de nueva construcción. Obtuvo la declaración de impacto ambiental favorable el 25 de noviembre de 2011, cinco días después de las elecciones generales con las que pasaría a estar al frente Fomento Ana Pastor. En abril de 2015 el BOE publicaba la relación de bienes afectados por la expropiación para la realización del tramo desde el túnel de Montealegre hasta la estación.
En diciembre de 2016, un mes después de asumir Fomento, Íñigo de la Serna cuestiona la necesidad del último tramo del AVE en Ourense, cifrando en 600 millones la inversión necesaria para ejecutar la variante. Su argumento, el mismo que el gobierno socialista plantea ahora a los diputados populares de la provincia: “Hay que reflexionar si por cuatro minutos merece la pena destinar 600 millones”, había dicho entonces. El otro argumento que daba era el retraso que supondría para la llegada del AVE, “A 2022 o incluso 2023”, calculaba ingenuamente. Ante la reacción generada por sus manifestaciones, adopta una decisión salomónica: inaugurar el AVE con una solución provisional, aprovechando los últimos 14 kilómetros de la vía convencional de Zamora, con el compromiso de mantener la variante, pero con una ejecución menos apremiante, fijando su finalización para la década siguiente.
Su sucesor, José Luis Ábalos, siguió
defendiendo la variante y en junio de 2019 el entonces
director general de Construcción de Adif, Juan Pablo
Villanueva, señalaba en una comparecencia en Ourense que la variante
exterior estaría concluida en 2023, afirmando que los proyectos
constructivos de todos los subtramos de los casi 17 kilómetros de
su trazado estarían concluidos antes de finalizar ese año y que las
licitaciones se producirían a lo largo de 2020. Ese mismo año se
anuncia en el DOUE la licitación de los tres primeros
subtramos: Taboadela-Túnel de Rante (5,6 km), Túnel de
Rante-Conexión Seixalbo (2,26 km) y Conexión Seixalbo-Seixalbo
(834 metros).
Tras la pandemia, en julio de 2021, Ábalos es
sustituido por Raquel Sánchez. Una semana después de llegar al
ministerio se licitan los dos primeros tramos de la variante. Paradójicamente,
queda fuera el más pequeño y sencillo, pues discurre en paralelo a la vía
convencional de Zamora. La única razón que justifica su omisión en aquella
licitación se explica ahora con las palabras del Gobierno a los diputados
ourensanos. Si el objetivo de Adif era conectar la variante
con la línea convencional en Seixalbo, carecía de sentido prolongar
las obras.
Íñigo de la Serna había sido muy
criticado por los socialistas cuando puso sobre la mesa si merecía la pena
gastar 600 millones para cuatro minutos, aunque luego dio vía
libre a la tramitación de la variante exterior, posición que mantuvo
también Ábalos. Pero con la llegada de Raquel Sánchez,
tres de los cinco tramos se metieron en el cajón. Se tomó la decisión de
ejecutar solo aquellos que recortaban los famosos “cuatro minutos” a los
trenes de alta velocidad, metiéndolos por una vía única de tres
carriles en los últimos ocho kilómetros, de Seixalbo a
la estación de Ourense.
Ourense no está en los
planes del Ministerio de Transportes
La variante exterior de Ourense, concebida
hace unos veinte años y asumida por el Gobierno de José
Luis Rodríguez Zapatero hace 17, tenía como objetivo no solo facilitar
la llegada del AVE a la estación de A Ponte, sino
también lograr una integración urbana coherente. El proyecto incluía dos
pilares clave: la propia variante y una estación intermodal diseñada por Norman
Foster.
Sin embargo, el plan original derivó en un “pastiche”,
sin liberar el espacio ocupado por la extensa playa de vías de mercancías, hoy
considerada innecesaria. Además, no se ejecutará la variante completa, sino un
corredor limitado hasta Seixalbo, lo que mantendrá el conocido “tramo
da vergoña” como elemento de fractura urbana.
El resultado de ambas actuaciones, tanto la variante
como la estación, refleja que el AVE no ha supuesto una transformación real
para la ciudad, más allá de reducir tiempos de viaje hacia otros destinos
gallegos. En este contexto, se concluye que Ourense queda
fuera de las prioridades tanto del actual como del anterior Ministerio
de Transportes".
