Según se dice en la nota oficial difundida: “La licitación se autoriza tras la actualización del presupuesto de inversión, derivado del incremento registrado en algunos materiales fundamentales del proyecto, como es el caso de los prefabricados. Para su aprobación, el Consejo de Administración de Adif AV procedió, en su reciente reunión de septiembre, a desistir del proceso de contratación iniciado y a aprobar, sujeta a la autorización del Consejo de Ministros que hoy se produce, una nueva licitación”.
Es una noticia tremendamente lesiva, que supone un nuevo agravio a Ourense, teniendo en cuenta que ya estaba muy avanzado el proceso de contratación de estas mismas obras, derivado de la licitación que ADIF-AV realizó en el BOE del 26 de mayo de 2023, por un valor estimado de 130.187.908,11 €.
Se fijaba en aquella licitación como fecha de para la recepción de ofertas el 22 de junio de 2023. El 23 de junio de 2023 se constituyó la Comisión de Valoración de ADIF-Alta Velocidad, para proceder a la apertura y verificación del archivo electrónico o sobre nº1 (documentación administrativa y de solvencia) que fue presentada en tiempo y forma por diez licitadoras, nueve de ellas en UTE, que fueron consideradas bastantes y suficientes.
La fecha de apertura del sobre de la oferta
económica prevista por ADIF-AV para el 21 de julio de 2023 fue
modificada posteriormente para el 2 de agosto de 2023 y un día antes de esa
fecha se aplazó sine die.
Ya dijimos entonces que considerábamos
que ADIF-AV debería dar explicaciones sobre estos aplazamientos, que deseábamos que nada se torciese en el proceso administrativo y que la obras sea adjudicada
cuanto antes.
Pero una vez más el Gobierno Pedro Sánchez, con sus responsables en el Mitma y en Adif-AV dedicen perjudicar deliberadamente a Ourense posponiendo la adjudicación de unas obras extraordinariamente necesarias.
Apunto ahora de manera rápida estas consideraciones:
ADIF-AV licitó las obras con más de cuatro años de
retraso:
En el DOUE de 7 de marzo de 2019 anunció
como fecha de publicación del anuncio
de licitación de estas obras el 1 de julio de 2019. Este plazo fue descaradamente incumplido.
En el DOUE de 2 de abril de 2021 anunció nuevamente la licitación para antes antes de finalizar el mes de diciembre de 2021. Otra vez hubo un
incumplimiento flagrante del plazo.
Luego la ministra de
Transportes y la presidenta de ADIF-AV manifestaron públicamente que sería en
el primer semestre de 2022 cuando
se licitarían las obras. Otro descarado incumplimiento. Cuando se
pidieron explicaciones se dijo desde el Mitma que, sin ninguna duda, antes de finalizar 2022 las obras
serían licitadas. Incumplido sin pudor.
ADIF-AV licitó las obras el 26 de mayo de 2023, en plena campaña electoral de las elecciones municipales. Abusando de la buena fe de los ciudadanos y para mayor propaganda del partido socialista, se escogió ese período para licitar y claro, se esperó a que pasaran las elecciones generales para desistir de esa licitación. Vergonzoso.
ADIF-AV cuando licita en mayo de 2023 las obras, presentó un presupuesto de inversión elaborado por sus técnicos que tienen pleno conocimiento
de los precios de los materiales fundamentales del proyecto. No puede argumentar
cuatro meses después que los debe actualizar.
ADIF- AV eleva ahora en 4,6 millones de euros el valor
estimado del contrato, pasando de 130,2 a 134,8 (ambos sin inclusión del IVA),
poco más de un 3,5 %. No parece razonable que esa elevación justifique una
revisión.
El hecho de que diez grandes firmas constructoras se
hayan presentado a la licitación acredita el interés en ganar este contrato.
La nueva licitación que ahora anuncia ADIF-AV, implicará
una nueva demora no inferior a siete meses, desde que se anuncie en el BOE hasta que se resuelva la adjudicación
en 2024.
Valorando los plazos de duración de los contratos anunciados que se van, en el caso de las obras a 73 meses (6 años y un mes desde la formalización), en el mejor de los supuestos, las obras no estarían finalizadas hasta el año 2031...
Resulta paradójico que la ciudad gallega que recibió primero la alta velocidad, en diciembre de 2021, vaya a ser la última en tener una estación intermodal de alta velocidad modernizada y reformada. Vigo tiene su estación concluida, en Santiago están ejecutando las obras y hasta Lugo tendrá antes su estación terminada.