Esta fue mi intervención:
El señor DELGADO ARCE: Gracias, señora presidenta.
"Señor ministro, señorías, hace dos meses, el 28 de febrero, se inició la operación bélica con la intervención de Israel y de Estados Unidos en la República de Irán. Eso conllevó el bloqueo efectivo del estrecho de Ormuz, por el que circula entre el 20 y el 30 % del petróleo y del gas natural licuado, y casi el 30 % del mercado de fertilizantes. Estas subidas desmedidas de los precios del petróleo han trastornado a la economía mundial y han afectado de una manera muy importante al sector del transporte, al importantísimo sector del transporte, puesto que el combustible representa aproximadamente el 40 % de sus gastos de explotación.
Ayer mismo, la presidenta de la comisión, la señora Von der Leyen,
avisaba de que las repercusiones de esta guerra podían prolongarse durante
meses e incluso años, y cifraba en 27.000 millones de euros el coste que
la Unión Europea había tenido en estos sesenta últimos días, a razón de 500
millones de euros diarios.
Por lo tanto, estamos ante una situación muy seria, que ha provocado las reacciones de los gobiernos del mundo, de los europeos y también del Gobierno de España. Analicemos estas.
En primer lugar, ya tuvo una reacción, a
través del Real Decreto Ley 7/2026, de 20 de marzo, que fue convalidado en esta
Cámara y que nuestro portavoz, Juan Bravo, lo calificó como insuficiente y
tardío, amén de que introducía temas ajenos por completo a la temática. El
Partido Socialista, el Gobierno en ese momento, copió alguna de las propuestas
del Partido Popular, pero no todas; lo cierto y verdad es que ha tenido que
complementar los errores, las ausencias, las carencias del Real Decreto Ley
7/2026 con el Real Decreto Ley 9/2026 que llega ahora, el 14 de abril, y que
entra en vigor el 16 de abril. Por cierto, sabemos que han existido
conversaciones con el sector en aras de su contenido, y eso nos parece bien,
pero no se han incorporado, ni mucho menos, todas aquellas propuestas que
razonablemente se planteaban.
La verdad es que este real decreto contempla medidas necesarias en relación con el contrato de transporte de mercancías por carretera para establecer una revisión automática y reglada en función de la volatilidad de los precios del combustible; y también valoramos las ayudas al transporte ferroviario y al transporte regular de carga con Canarias, Baleares, Ceuta y Melilla, que no se habían contemplado en el anterior decreto.
Sin embargo, estas ayudas del Real Decreto Ley 9/2026, señor ministro, han
llegado tarde. Han llegado tarde porque, hasta el 16 de abril, las empresas
operadoras del transporte han tenido que asumir unos costes realmente muy
importantes por los que no se les ha compensado todavía. Además, son
insuficientes porque faltan ayudas directas que el sector viene reclamando;
ayudas directas como las que existieron con ocasión de la crisis de Ucrania,
mucho menos relevante en cuanto a impacto de precios de combustible que las
que está teniendo y va a tener esta. Estas ayudas las reclama el propio Comité
Nacional del Transporte por Carretera, que también demanda que desaparezca el
límite de minimis; y también las reclaman los transportistas pequeños, las
pequeñas y medianas empresas que piden ser considerados de una manera más
efectiva.
En definitiva, señor ministro, se necesitan ayudas directas, se
necesitan medidas de flexibilidad en la aplicación de las normas estatales que
regulan las llamadas ayudas estatales. Ayer mismo, la Comisión Europea
desarrolló la comunicación “Acelerar Europa”, que se había debatido en el
Consejo Europeo de Chipre de la pasada semana. Es necesario flexibilizar y que
el Gobierno de España adopte estas medidas, ya que la Unión Europea le está
dando margen para que las pueda adoptar sin que se consideren ayudas de Estado.
Señorías, señor ministro, aprovechando que no ha venido el ministro de Transportes y sí el ministro titular de la cartera de Hacienda, yo le tengo que decir, como ayer recordaba el profesor Puy en su intervención en esta misma tribuna, que no podemos compartir el triunfalismo del Gobierno en relación con la situación económica de nuestro país, porque dista mucho de ser ese cohete que ustedes presentan. Según el propio CIS, el 60 % de los españoles considera que no ven tal círculo virtuoso ni ven tal cohete de nuestra economía.
Nosotros no podemos confiar en un Gobierno que está celebrando los récords de recaudación. No lo podemos compartir cuando hay muchísimos españoles que no llegan a fin de mes. Cuando la cesta de la compra se dispara un 42 %, el Gobierno presume de recaudación.
Tomamos estas medidas de revisión del transporte y de ayuda al transporte no solo porque el sector lo merece, sino porque los costes del transporte se trasladan al consumidor final, en su cesta de la compra, en sus gastos diarios.
¿Están ustedes atendiendo a las clases medias, a las clases con menos recursos? No lo están haciendo, no están deflactando la tarifa del impuesto sobre la renta de las personas físicas. Señor ministro, el 50 % de la recaudación pública es consecuencia de la subida de los precios, porque parte sustancial de la mejora de la remuneración bruta ha sido absorbida por una mayor carga fiscal sobre el trabajo. El resultado es que el empresario paga más, el trabajador paga más y gana menos, y ustedes son los únicos que hacen negocio con estas subidas. Rectifiquen.
Y termino, señora presidenta. Dentro de un mes, el día 31 de mayo, se van a cumplir ocho años desde que yo, en ese escaño, escuchaba como, aquí, en esta tribuna, don José Luis Ábalos, hombre fuerte del Partido Socialista ―luego ministro de Fomento―, defendía la moción de censura. Hoy está en el Tribunal Supremo y creo que prestará declaración como imputado.
Decía, entre otras cosas, que estábamos ante un auténtico sistema de corrupción institucional que afectaba gravemente a la credibilidad de la Presidencia del Gobierno y a la propia dignidad de nuestra democracia. Decía que los españoles no podían tolerar esta indecencia, esta corrupción como algo normal, que no podíamos normalizar la corrupción en nuestras vidas ni en las instituciones.
Señorías, estas palabras, que fueron dichas por esa persona, son, creo yo, honestamente, la descripción de lo que está siendo la gestión del Gobierno de Pedro Sánchez en estos ocho últimos años, y esto es sencillamente intolerable.
Esperamos que
la justicia, en la que el Partido Popular sí que cree ―en la independencia del
Poder Judicial, en la independencia del Tribunal Supremo―, ponga fin a este
desgobierno, a este descontrol, a este desmadre ―dicho castizamente― que
estamos viviendo en este país.


