En dicha nota se vierten
afirmaciones relativas al impacto territorial y se dice por ejemplo que “en
Galicia, el 99 % de la población estará a menos de una hora de una estación de
alta velocidad en 20230, frente al 96 % actual”
También dice que
“Para 2030, cuando la red básica del Corredor Atlántico esté
finalizada, el 70% de los habitantes de este eje podrá acceder a más de una
estación de alta velocidad en menos de una hora”.
Para intentar
justificar tales afirmaciones cita como fuente un “análisis de accesibilidad
territorial realizado por el MITMS, a través la Oficina del Comisionado del
Corredor Atlántico.
Según mi criterio y
la realidad de los proyectos y de las obras en curso del Corredor Atlántico
estas afirmaciones son insostenibles.
Pongo
como ejemplo la conexión de la estación de Lugo con la estación de alta
velocidad de Ourense.
Los 117 Km entre estas dos capitales del interior de Galicia se recorren hoy en 01:53 y una vez que finalicen todas las obras de la línea 800 los tiempos estarán en torno a 01:30. Es decir, los tiempos de viaje por esas mejoras se reducirán tan sólo en 23 minutos, ya que la velocidad media del recorrido pasará de los 63 km/h actuales a un máximo de 74 km/h.
Es cierto que las obras ya realizadas entre Ourense
y Monforte de Lemos en la línea 810 y las en curso de la línea 800 entre
Monforte de Lemos y Lugo son necesarias desde el punto de vista de capacidad y seguridad
de la vía, pero son insuficientes para reducir sustancialmente los tiempos de
viaje ya que no se actúa sobre el trazado en los puntos de altas restricciones
de velocidad, pues el MITMS abandonó las variantes de Rubián y Os Peares –
Canabal. Pero si se construyeran éstas se reducirían a mayores, los tiempos de viaje en 23 minutos
y dejarían la conexión Ourense-Lugo en 1 hora y siete minutos.
En consecuencia, no puede hablarse como afirma el ejecutivo socialista de una “Nueva línea de Alta Velocidad Ourense-Monforte de Lemos-Lugo” y lamentablemente tampoco de “velocidad alta” ya que no superará la actual velocidad máxima 160 km/hora.
Dicho lo anterior, es inviable el que en 2030 la inmensa mayoría de los habitantes de la provincia de Lugo (326.000) puedan estar a menos de una hora de una estación de alta velocidad.
Lo mismo cabe decir en relación con los habitantes de Ferrolterra.
En conclusión, el MITMS y su comisionado del Corredor Atlántico mienten descaradamente cuando afirma que en 2030 el 99 % de la población gallega estará a menos de una hora de una estación de alta velocidad.
El 10 de mayo la Xunta emitió una nota que decía: “urge una vez más al Gobierno de España a aportar certezas y concreciones respecto al Corredor Atlántico en la Comunidad y “a pasar de los titulares a los hechos, mostrando ese calendario con plazos, concreción de obras e inversiones del Plan director del Corredor que pedimos en tantas ocasiones y del que seguimos teniendo tan solo una presentación”.
Así lo trasladó el
conselleiro de Presidencia, Xustiza e Deportes, Diego Calvo, en relación con el
análisis de accesibilidad territorial a las estaciones de alta velocidad del
Corredor Atlántico publicado por el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible,
en el que se garantiza para 2030 que el 99 % de la población gallega estará a
menos de una hora de una estación de alta velocidad.
Según el conselleiro,
esta estimación es inviable porque hay ciudades como Ferrol o Lugo que son de
las peor conectadas por tren y quedan al margen de la alta velocidad. Por ello,
no ve creíbles las cifras del Ministerio, ya que precisamente incluye para 2030
a Ferrol, Betanzos-Infesta o Lugo como estaciones de alta velocidad, cuando
acumulan una larga lista de incumplimientos en este ámbito y obras pendientes.
El Gobierno gallego
se sorprende de este listado teniendo en cuenta las reclamaciones que la Xunta
viene trasladando desde hace tiempo al Ministerio para modernizar, entre otras,
las infraestructuras ferroviarias que permitan reducir los tiempos de viaje en
la comarca de Ferrolterra y en Lugo.
Por ello, el
conselleiro cuestiona si esto implica que el Ejecutivo estatal por fin va a
atender las demandas de la Xunta para agilizar actuaciones prioritarias como la
prolongación de la alta velocidad hasta Ferrol, la modernización de la línea A
Coruña-Ferrol dando prioridad al baipás de Betanzos o desbloquear el proyecto
de la estación intermodal. Del mismo modo, también advierte de que se incluye
el ramal A Coruña-Betanzos-Ferrol cuando este tramo no está incluido en las
actuaciones para la red básica con horizonte 2030, sino en la red global para
2050.
En el caso de Lugo,
el conselleiro recuerda que, mientras la Xunta avanza en la construcción de la
terminal de autobuses y del aparcamiento de la intermodal, esta infraestructura
no puede considerarse de alta velocidad mientras la ciudad no cuente con los
servicios ferroviarios necesarios. En esta línea, además de finalizar el tramo
Ourense-Lugo y su electrificación, urge avanzar en las conexiones
Ourense-Monforte-Lugo y Lugo-Santiago.
En cuanto a la
conectividad de alta velocidad en el Corredor Atlántico, cabe recordar que el
Gobierno gallego lleva años solicitando al Ministerio un Plan Director del
Corredor Atlántico completo y riguroso con un calendario claro y actuaciones e
inversiones definidas. Para la Xunta, esta infraestructura estratégica para la
Eurorregión Galicia-Norte de Portugal debe contemplar también la necesaria
coordinación con Portugal y la conexión ferroviaria de alta velocidad entre
Vigo y Porto. Por ello, la Xunta recuerda que los retrasos existentes en la
salida sur de Vigo y en el tramo entre O Porriño y la frontera portuguesa hacen
inviable que el Gobierno de España pueda cumplir sus compromisos, ya que con
las actuaciones y trámites pendientes, el horizonte de esta conexión se
situaría, al menos, en 2038.”
