Estos últimos días varios medios de comunicación gallegos se hicieron eco de los recelos que provoca el ambicioso proyecto de ampliación de la terminal de Leixões, que pretende convertirse en el puerto de referencia de todo el noroeste peninsular, dando servicio a 14 millones de personas; es decir, con el claro objetivo de competir con los puertos gallegos.
Esta mañana veo desde el puente móvil de Matosinhos las instalaciones portuarias.